viernes, 12 de agosto de 2016

Nidos hipógeos del carpintero andino

Irma Franke
Colonia de anidación del carpintero andino, Colaptes rupicola, cercana a Espinar, Cusco 
En la zona altoandina varias especies de aves construyen sus nidos en cavidades, lo que las protege de los fuertes cambios de la temperatura, especialmente del intenso frío nocturno. Una de las principales especies que ha adoptado este sistema de anidación es el Carpintero Andino, Colaptes rupícola, que construye sus nidos en cavidades en paredes verticales y muestra preferencia por los bancos elevados de los ríos. Con frecuencia la anidación es en colonias de 30 o más individuos.
Plano de un nido del carpintero andino en un acantilado de tierra que bordea el río Checayani, febrero 1955. A) Corte vertical. El eje de la galería forma un marcado ángulo con la horizontal.  La zona achurada, a la entrada del nido, indica el ensanchamiento que se observa a este nivel, siendo el perfil cada vez más oblicuo. B: Corte horizontal. La galería de acceso y la cámara de incubación están en línea recta (Dorst 1956). 
Dorst (1956) estudió estos nidos en los años 1950s. El describe aberturas externas elípticas de 7 a 10 cm de diámetro seguidas de un túnel perpendicular a la pared de un diámetro promedio de 15 cm, pero siempre algo más alto que ancho.
Plano del nido de carpintero andino en un acantilado de tierra que bordea el río Checayani, febrero 1955. A: Corte vertical. La galería de acceso tiene un ángulo hacia la derecha en relación al eje incial (en el corte vertizal (B), este ángulo es indicado por una línea punteada) (Dorst 1956).
El túnel suele extenderse por aproximadamente 1.5 m hasta llegar a la cámara de incubación de 30 a 40 cm de diámetro. Esta cámara no es recubierta y los huevos y pichones están directamente ubicados sobre la base desnuda. El nido es construido por ambos padres usando el pico, siendo frecuente el abandono de galerías que pueden tener hasta 50 cm de profundidad.
Colonia de anidación del carpintero andino en un banco del
río Checayani, Puno (Dorst 1956)
Fuente: Dorst, J. 1956. Recherches écologiques sur les oiseaux des hauts plateaux péruviens [Investigaciones ecológicas sobre las aves de los altiplanos peruanos]. Travaux de L’Institut Francais D'Études Andines, V: 82-140, Paris-Lima. 








miércoles, 10 de agosto de 2016

Un poquito de Historia: Aves en danzas del virreinato

Irma Franke

Danza de Gallinazos
Martínez Compañón (1782-1785) (Col. Madrid)
Baltazar Jaime Martínez Compañón y Bujanda, obispo de Trujillo, fue gestor de la primera recopilación de información sobre aves peruanas entre 1772 y 1775 durante una Visita Pastoral que realizó en un recorrido de su diócesis de dos años, ocho meses y diez días de duración. Durante este recorrido no solo reunió una importante cantidad de muestras, sino que encargó también la elaboración de acuarelas que documentaran los personajes, costumbres y riquezas de su obispado. 

La colección principal de acuarelas se encuentra en Madrid y consiste de aproximadamente 1400 láminas organizadas en 9 tomos. El volumen VII contiene 156 acuarelas que representan aves y en el volumen II, dedicado a personajes y costumbres, en ocho escenas representadas se incluyen aves.

Danza de Pájaros  
Martínez Compañón (1782-1785) (Col. Madrid)
Los dibujos en las acuarelas varían mucho en su confección. Un buen grupo de ellas, sin embargo, representan con gran precisión y detalle las aves del obispado de Trujillo, que en ese entonces comprendía parte de lo que hoy es Ecuador por el norte hasta el río Santa y la bahía de Chimbote por el sur e incluía los actuales departamentos de Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Cajamarca, Amazonas y San Martín. En las acuarelas están representadas aves de costa, sierra y selva.
Danza de Cóndores  
Martínez Compañón (1782-1785) (Col. Madrid)
Baile de los cóndores actual  Qoyllur Ritti en Cusco (2001)
(Foto M. Stucchi)
Entre las acuarelas de costumbres de la época hay cuatro que representan danzas relacionadas con aves. Estas son llamadas Danza de Pájaros, Danza de Gallinazos, Danza de Huacamaios [Guacamayos] y Danza de Cóndores. Todas ellas incluyen indumentaria con sombreros o máscaras de las aves involucradas. Llama la atención que en las láminas de Martínez Compañón Danza de Cóndores y Cóndor Macho, el cóndor andino es representado con cresta roja. Sin embargo, en esta misma forma se representa actualmente al cóndor andino en las máscaras usadas de las festividades de Qoyllur Ritti en Cusco y de Quishpi Cóndor de Santiago de Chuco, La Libertad, que probablemente representan la versión actual de la danza virreinal.
Danza de Huacamaios  
Martínez Compañón (1782-1785) (Col. Madrid)




martes, 9 de agosto de 2016

La estrella andina contra el frío: días largos y letargo nocturno

Irma Franke
Estrella andina (Oreotrochilus estella)
Durante una estadía en el altiplano peruano, Dorst (1956) observó que las estrellas andinas (Oreotrochilus estella), y en cierta manera general los otros picaflores de la zona altoandina, están entre las primeras aves es estar activas muy temprano en la mañana y terminan su actividad más tarde al atardecer. Cuando todas las otras aves se han ya retirado a sus lugares de descanso nocturno, se puede ver todavía a las estrellas andinas aprovechar hacia las 7 pm las últimas luces del día para hallar alimento. Esta prolongación de la actividad está en relación con las exigencias alimenticias de los picaflores que requieren de una cantidad considerable de alimento. Por esto deben utilizar al máximo la luz de que disponen en los días relativamente cortos.

Sin embargo, la situación es muy diferente durante la noche. Las estrellas andinas pueden entrar en letargo (torpor) cuando la temperatura ambiental baja de un cierto límite.  Esta facultad fue dada a conocer por Pearson (1953),  quien demostró que la temperatura interna de estos picaflores, normalmente entre 37-39°C, puede bajar a 14.5°C en una temperatura ambiente de 14°C. El ave está en ese momento totalmente inerte. Reduciendo sus requerimientos energéticos, considerables en un ave de tamaño tan pequeño, puede sobrevivir las bajas temperaturas nocturnas.

Dorst (1956) refiere que sólo encontró una vez a un Oreotrochilus en letargo (torpor) en una ocasión en Checayani, Puno. El refiere que una mañana, hacia las 6 am, después de una noche muy fría, encontró a una hembra en una saliente rocosa al fondo de una amplia cavidad en un acantilado. Se sujetaba de una aspereza de la roca con ayuda de sus patas, pero no intentó escapar. Sin embargo, no tardó mucho en despertar. Este despertar consistió en sacudidas emitiendo gritos agudos. El ave intentó después vuelo infructuoso. En un segundo intento voló normalmente.

Referencias.:
Dorst, J. 1956. Étude biologique des Trochilidés des hauts plateaux péruviens. L’Oiseaux et R. F. O. 26: 165-193
Pearson, O. P. 1953. Use of caves by Hummingbirds and other species at high altitude in Peru. Condor 55:17-20




domingo, 7 de agosto de 2016

Un poquito de Historia: José Antonio de Lavalle y García. Entre aves guaneras y valses criollos

Irma Franke

Escultura de Chabuca Granda acompañada por el chalán José Antonio de Lavalle y García, quien luce al Caballo Peruano de Paso, Barranco
(Fuente Blog MIK Bitácoras de un politólogo)

José Antonio de Lavalle y García, que era considerado uno de los principales talentos científicos jóvenes de la época, fue contratado en 1914 para liderar la nueva Sección Técnica de la Compañía Administradora del Guano. Lavalle, donde hasta 1932.

En 1915-1916 la producción de guano casi se duplicó con relación a la del año anterior, sugiriendo que la población de aves guaneras se había recuperado del golpe de El Niño 1911-1912 y que las políticas de conservación de la CAG estaban comenzando a dar fruto. Bajo su liderazgo, se reguló la demanda de guano como resultado de análisis de suelos y conceptos estadísticos, lográndose una mejor integración entre las aves guaneras y los agroecosistemas.

Los agricultores recibían propaganda y estudios científicos de la CAG que promovía la agricultura científica, incluyendo un Boletín mensual ilustrado (1925-1967). Estas publicaciones representaron una forma vital de divulgación de la investigación científica realizada en el Perú durante más de cuatro décadas, que recordaban constantemente a los agricultores que la fertilidad de sus suelos provenía de las aves marinas cercanas.

 Fue además criador de caballos de paso en su hacienda San Juan de Villa en Lima y se considera que reinició la crianza de estos animales entre fines del siglo XIX e inicios del XX. El actual Refugio de Vida Silvestre Pantanos de Villa formaba parte de esta hacienda. Fue también amigo personal de Eduardo Granda y su hija, Chabuca Granda, quien le dedicó su conocido vals José Antonio. Su dedicatoria en esta pieza menciona:

"A José Antonio de Lavalle y García, barranquino, gran señor peruano, angustiado desde su juventud por la desaparición irreparable de nuestras esencias, por ejemplo: el Caballo de Paso”  Chabuca Granda
José Antonio de Lavalle y García (1888-1957).
Fotografía de 1919.
(Fuente Cushman 2003)




sábado, 6 de agosto de 2016

Las grandes patas de la Estrella Andina

Irma Franke
La estrella andina, Oreotrochilus estella

La estrella andina (Oreotrochilus estella), un picaflor bastante común en la zona altoandina peruana, percha en arbustos, plantas a nivel del suelo, hojas de Puya, y en general en diversos tipos de vegetación. Sin embargo, tienen una gran preferencia por los roquedales, donde no sólo descansan, sino también se reproducen.

Una característica llamativa es que no sólo perchan sobre roquedales, sino que pueden  sujetarse a paredes verticales como los vencejos. Para ellos usan la cola como apoyo y tienen grandes patas, comparadas con las de picaflores de zonas bajas, más cálidas y con vegetación más compleja.
Estrella andina (Oreotrochilus estella)  perchando
verticalmente en una roca
El desarrollo de los miembros inferiores del Oreotrochilus  (y de manera general de los picaflores altoandinos) afecta los dedos y las uñas, que alcanzan casi el doble que las de picaflores de talla comparable que viven en ambientes boscosos.

Ya en los 1950s, Dorst comparó los tamaños de las patas de la estrella andina con los del Colibrí de Taczanowski, Leucippus taczanowskii, haciendo notar las grandes diferencias de tamaño (Dorst 1956).


Partes de la pata
Checayani, Puno
Valle del Marañón
Estrella Andina (Oreotrochilus estella)
Colibrí de Taczanoski (Leucippus taczanowskii )
(mm)
(mm)
Femur
11.5
9
Tibia
18
15
Tarso
7.5
7
Pulgar con uña
10
5.5
Dedo interno con uña
10.5
6.5
Dedo medio con uña
11
7
Dedo externo con uña
9.5
6
Uña del pulgar
5.2
2.8
Uña del dedo medio
4.3
3.2

Grandes dedos y uñas de la estrella andina (Oreotrochilus estella

Fuente: Dorst, J. 1956. Étude biologique des Trochilidés des hauts plateaux péruviens. L’Oiseaux et R. F. O. 26: 165-193













viernes, 5 de agosto de 2016

Un poquito de Historia: El paisaje y el guano

Irma Franke
La isla Chincha sur en 1860 y en 1919. La foto de 1860 (arriba) muestra una gran lente de guano acumulado parcialmente excavado. En la foto de 1919 (abajo) se observa una colonia de guanayes sobre la plataforma desnuda.

Luego de su reconocimiento como fertilizante con alto contenido de nitrógeno gracias a Alexander von Humboldt, se inició una explotación intensa de los depósitos en el periodo conocido como “la Era del Guano” (1840-1880) o también la “Primera Era del Guano”. En este periodo el Perú exportó un estimado 12,7 millones de toneladas métricas de guano de sus islas con un valor aproximado de 150 millones de libras esterlinas. Hacia fines de los 1800s los depósitos de guano almacenados durante siglos habían sido casi agotados.
 
Grabado en madera de 1894 mostrando la recolección de guano en una de las islas Chincha a mediados de los 1870s. En esa época ya quedaba poco guano en las islas (Fuente: Cabinet Issue 38 Islands Summer 2010).

Coolíes chinos extrayendo guano acumulado en 2,500 años.
El Gran Montón, Isla Norte, Islas de Chincha, 1865 (Fuente: Murphy 1925)

La extracción del guano acumulado durante 2500 años, que en algunos lugares llegaba a duplicar la altura de la base rocosa de la isla, causó grandes cambios en los paisajes de las islas. Desaparecieron los picos y las islas quedaron coronadas por plataformas desnudas que fueron luego ocupadas por colonias de aves guaneras.
Cambio del Paisaje en la isla Macabí debido a la extracción de guano entre la mitad del siglo IXX (años 1800’s) (arriba) y la mitad de siglo XX (años 1900s) (abajo). mágenes: (arriba): Dibujo por T.J. Hutchinson, Two years in Peru, 1873. (abajo): Foto PROABONOS)




jueves, 4 de agosto de 2016

Vuelo Nupcial de la Estrella Andina

Irma Franke

Notas Cortas





En la Estrella Andina, Oreotrochilus estella, el vuelo nupcial tiene lugar sobre el territorio de la hembra al que el macho ha seguido. Consiste esencialmente en un vuelo nupcial realizado inicialmente por el macho solo. Después participa la hembra. El macho, posado inicialmente en una ramita, ejecuta un vuelo ascendente ganando altura en esfuerzos sucesivos y luego desciende. Con frecuencia se para un momento en la cima de la curva. Después de una serie de estos vuelos, la hembra parece “conquistada” y participa en los vuelos siguiendo a su pareja. Las dos aves se desplazan lado a lado, en forma totalmente paralela, por más complicado que sea el vuelo.


Imágenes:

Izq: Estrella Andina, Oreotrochilus estella (Foto F. León)

Centro: Vuelo nupcial de la Estrella Andina. El macho realiza acrobacias aéreas, entrecortadas por breves paradas (indicadas por los puntos) pasando por encina de la hembra.

Der: Vuelo nupcial de la Estrella Andina. Después de múltiples evoluciones del macho, la hembra termina por seguirlo en sus acrobacias, desplazándose los dos de una manera totalmente paralela.

Fuente: Dorst, J. 1956a. Étude biologique des Trochilidés des hauts plateaux péruviens. L’Oiseaux et R. F. O. 26: 165-193